El inicio de la FCT/FEM es un momento de mucha inquietud. Los alumnos/as suelen sentir que tienen que demostrar todo lo que saben desde el minuto uno, cuando en realidad, van allí precisamente a aprender.
Muchos alumnos/as ven la FCT/FEM como un examen final de tres meses, pero…nadie espera que seas un experto/a, la empresa sabe que eres un alumno/a en prácticas. Si ya lo supieras todo no necesitarías las prácticas, te habrían contratado directamente.
El objetivo es el proceso no solo el resultado, se valora más la actitud que el hecho de no cometer errores. Se te perdonará que no sepas un sofware, pero se apreciará que llegues puntual, que saludes con una sonrisa y tengas ganas de aprender.
Existen herramientas muy útiles para sentir que tienes el control, como llevar siempre una libreta donde anotar las instrucciones, procesos, nombres de compañeros…si te explican algo y lo anotas, no tendrás que preguntar lo mismo dos veces. Eso da una imagen de profesionalidad increíble y a ti te da seguridad.
Observa la cultura de la empresa, fíjate cómo se saludan, cómo se organizan los descansos…. Aprovéchalos para socializar, el café o el rato del almuerzo son tan importantes como el trabajo. Mimetizarse con el entorno ayuda a bajar la ansiedad social.
El tutor es tu aliado, no es un juez, es la persona encargada de guiarte. Si te bloqueas, inténtalo tú solo durante 5-10 minutos, si sigues perdido díselo. Es mucho mejor preguntar que dedicar tres horas a una tarea y no hacerlo bien.
Si cometes un error no lo ocultes, la honestidad en el trabajo es un superpoder. Se comunica, se aprende cómo arreglarlo y se sigue adelante.
Entras por la puerta como estudiante, pero saldrás con una experiencia que nadie te podrá quitar.
Disfruta del proceso de dejar de ser alumno/a para convertirte en profesional.
