Según el INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) el phishing es una técnica que consiste en el envío de un correo electrónico en el que los ciberdelincuentes suplantan la identidad de entidades, como nuestro banco, una red social, una entidad pública, una empresa reconocida o un servicio que utilicemos, y su objetivo es obtener toda la información personal y bancaria que puedan conseguir de nosotros, como usuarios y contraseñas, direcciones, datos de tarjetas de crédito, etc., realizar un cargo económico o infectar el dispositivo. Para ello, adjuntan archivos infectados o enlaces a páginas fraudulentas.
La incorporación de la Inteligencia Artificial en nuestro día a día, está siendo aprovechada por los ciberdelincuentes para perfeccionar y personalizar sus ataques.
Cómo evitar caer en el phishing
- Desconfía de los emails alarmantes y urgentes. Suelen solicitar información privada o que realices alguna acción con urgencia. No debes contestar en ningún caso a estos correos, ni enviar información personal como contraseñas, códigos SMS, datos personales y bancarios. No abras correos que no has solicitado o procedan de usuarios desconocidos. Elimínalos y bloquea al remitente.
- Revisa detenidamente la dirección del remitente. Para comprobar si se corresponde con la dirección oficial de la compañía que dice ser. En caso de duda, contacta con la entidad a través de sus canales oficiales. Antes de proporcionar cualquier información confidencial, verifica quién te envía un mensaje.
- No pulses en enlaces ni descargues archivos adjuntos en emails sospechosos o que no hayas solicitado. Para acceder a la página de una empresa, entra a la web oficial desde tu navegador o la app del servicio.
- Mantén actualizados el sistema operativo, el navegador y las aplicaciones de tus dispositivos.
- Utiliza software de seguridad actualizado. Un antivirus, protege tu dispositivo de posibles amenazas de seguridad. Actualizaciones y antivirus ayudan a bloquear webs y archivos fraudulentos.
- Activa el doble factor de autenticación. De esta forma añades una capa extra de seguridad.
- Descarga las aplicaciones desde los mercados oficiales, como Google Play y App Store.
Verifica siempre antes de pagar. En compras online, revisa que la web sea segura (https://) y conocida.
