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Por qué empezar a invertir en fondos de inversión hoy mismo

Cuando somos jóvenes y empezamos a dar nuestros primeros pasos en el mundo laboral (o estamos a punto de hacerlo, como nuestros alumnos de Gestión Administrativa), la palabra «inversión» suele sonar a algo lejano. Pensamos: «Eso es para gente mayor» o «Primero necesito tener mucho dinero ahorrado».

Sin embargo, la realidad es completamente distinta. El mejor momento para empezar a invertir no es cuando tienes grandes ahorros, sino cuando tienes tiempo. Y como joven, el tiempo es el activo más valioso que posees.

Aquí te explicamos de forma sencilla por qué empezar a invertir en fondos de inversión desde joven puede cambiar tu futuro financiero:

1. La magia del interés compuesto

Albert Einstein llamó al interés compuesto «la octava maravilla del mundo», y no exageraba. El concepto es simple: cuando inviertes, tu dinero genera una rentabilidad (unos beneficios). Al año siguiente, no solo generas beneficios sobre tu dinero inicial, sino también sobre los beneficios que ya habías ganado. Es un efecto bola de nieve.

Cuantos más años dejes rodar esa bola, más grande se hará. Por eso, empezar a los 20 años invirtiendo 50€ al mes te dará resultados infinitamente mejores a largo plazo que empezar a los 40 invirtiendo el triple. El tiempo multiplica tu esfuerzo.

2. No necesitas ser rico para empezar

Uno de los mayores mitos es que la bolsa o las inversiones son solo para millonarios. Los fondos de inversión son la herramienta perfecta para derribar este mito. Un fondo junta el dinero de muchos pequeños ahorradores para invertirlo en conjunto.

Hoy en día, puedes empezar a aportar a un fondo de inversión desde cantidades muy pequeñas (incluso desde 10€ o 30€ al mes). Lo importante no es la cantidad con la que empiezas, sino la constancia de hacerlo mes a mes.

3. Diversificación: No pongas todos los huevos en la misma cesta

Como futuros Técnicos en Gestión Administrativa, sabéis que en la empresa el riesgo debe controlarse. En las finanzas personales ocurre lo mismo.

Si compras acciones de una sola empresa y le va mal, pierdes tu dinero. Pero al invertir en un fondo de inversión, tu dinero se reparte automáticamente entre decenas o cientos de empresas de todo el mundo (tecnología, salud, consumo…). Si a una le va mal, se compensa con las que van bien. Es la forma más sencilla y segura de diversificar sin tener que ser un experto analista en Wall Street.

4. Vences a la inflación (el enemigo silencioso)

Dejar el dinero parado en una cuenta corriente es, a día de hoy, perder dinero de forma garantizada. Debido a la inflación, los 100€ de hoy comprarán muchas menos cosas dentro de 10 años. Invertir en fondos te permite aspirar a que tus ahorros crezcan por encima de la inflación, protegiendo así tu poder adquisitivo para el futuro.

Tu primer paso hacia la libertad financiera

Aprender a gestionar los recursos (ya sean de una empresa o los tuyos propios) es una habilidad vital. Del mismo modo que en FP Sánchez Rosell te preparamos para organizar y gestionar la administración de un negocio, te animamos a tomar las riendas de tus propias finanzas.

Empieza poco a poco, infórmate, elige fondos que se adapten a tu perfil y deja que tu mayor ventaja, tu juventud, haga el resto del trabajo. El tú del futuro te lo agradecerá.

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