El Presupuesto de Tesorería nos va a ayudar a gestionar los recursos económicos de una forma correcta.
Es un instrumento para prever si hay dinero suficiente (en efectivo y en cuentas bancarias) para poder realizar los compromisos de pagos que tenemos, pero a la vez, hay que intentar que no sea excesivo, ya que su rentabilidad es nula o muy escasa.
De esta forma, nos anticipamos con la suficiente antelación a situaciones de exceso o necesidad de liquidez y en ambos casos, podremos actuar sin prisas y tomar mejores decisiones.
- En situaciones de exceso de liquidez (SUPERAVIT): buscaremos productos financieros en los que invertir y obtener rentabilidad. La elección va a depender de si ese superávit es permanente o transitorio. Ejemplos de posibles inversiones serían: depósitos a plazo fijo, deuda pública, renta fija privada, acciones, fondos de inversión, amortización anticipada de préstamos, … Debemos ser muy prudentes y buscar productos que sean seguros y tengan buena liquidez.
- En situaciones de necesidad de liquidez (DEFICIT): buscaremos financiación en la cantidad que necesitemos, en el momento adecuado y al menor coste financiero posible, tanto de intereses como de comisiones. Ejemplo de producto de financiación sería: préstamo bancario.

